Comunidad hospitalaria


El fundamento de nuestro proyecto son las personas: las destinatarias de nuestros servicios, los que los atienden y cuantos están involucrados en la misión.

Definimos la Comunidad Hospitalaria como el tejido relacional existente entre todos los implicados en la obra hospitalaria. Se caracteriza por ser inclusiva y plural, capaz de establecer colaboración y ayuda entre los que compartimos el espíritu y los valores de la Institución.

Los miembros de la comunidad son:

Las Hermanas Hospitalarias, como comunidad e individualmente son, con su humanidad y servicio, testimonio y presencia evangelizadora, núcleo inspirador de la Hospitalidad.

Colaboradores de nuestros centros, es decir, las personas que mediante una relación laboral relevante comparten la misión hospitalaria desde su competencia profesional.

Bienhechores y amigos, a través de su colaboración tanto material como espiritual.

Voluntarios, que libre, desinteresada y corresponsablemente enriquecen el servicio hospitalario.

Familiares de las personas atendidas, partícipes del proceso terapéutico integral y destinatarios de las acciones del mismo.

Personas en formación, quienes reciben en nuestros centros, conocimientos teórico-prácticos y que, al mismo tiempo, prestan su aportación.

Personas asistidas, son la razón de ser del Proyecto Hospitalario.

Vivir la hospitalidad de forma compartida requiere, fundamentalmente, promover un camino de crecimiento en la identidad hospitalaria y favorecer la corresponsabilidad en un mismo proyecto.

Valores hospitalarios


Consideramos los valores hospitalarios elemento clave de la identidad de nuestra Institución. Ellos manifiestan la originalidad de nuestra Acción y son rasgo diferencial y  apreciado de nuestra Obra.

En cuanto valores humanos, que en nuestra tradición brotan del Evangelio, son asumidos por todos; se encarnan en cada cultura; orientan las decisiones de los responsables e inspiran el actuar de cada uno en su tarea.

Podemos sintetizar todos nuestros valores en uno sólo: HOSPITALIDAD.

La hospitalidad es un valor humano esencial en los ámbitos social, asistencial y sanitario. Consiste en ofrecer espacio y tiempo, atención y cuidado, humanidad y recursos a los destinatarios de nuestra misión.

Para explicitar este valor síntesis lo desarrollamos en ocho valores en él implicados y que agrupamos de dos en dos.  


Sensibilidad por los excluidos


Nuestra hospitalidad conlleva y alimenta la empatía preferentemente con los excluidos por la enfermedad o limitación psíquicas.


Servicio a los enfermos y necesitados


Todo está y todos estamos al servicio de las personas que atendemos; ellas son el centro de nuestra organización.


Acogida liberadora


Nos caracterizamos por la calidez de la acogida con paciente gratuidad. Pretendemos la más alta rehabilitación. Cuidamos con calor de hogar.


Salud integral


Nuestro trabajo por la salud abarca todas las dimensiones de la persona según el humanismo integral. Nos proponemos curar y cuidar.


Calidad profesional


Somos efectivos en nuestro servicio mediante el rigor profesional, la eficiencia en la gestión, el trabajo en equipo, la adaptación de dispositivos y la permanente actualización de los profesionales.


Humanidad en la atención


Cultivamos explícita y prácticamente la humanización en los planteamientos y en cada concreta actividad. Nuestra atención es un encuentro humano que prioriza la dignidad de la persona.


Ética en toda actuación


Nos exigimos ser éticos, según los criterios de la bioética y el principio de la Hospitalidad, en todo nuestro actuar.


Conciencia histórica


Fomentamos la conciencia individual y colectiva de formar parte de la historia hospitalaria, fieles a los orígenes, protagonistas del presente, constructores del futuro hospitalario.

Organización


Nuestra Institución está organizada en Provincias, Viceprovincias y Delegaciones, todas ellas unidas en la identidad de una misión compartida globalizada “La Hospitalidad” y dirigidas por el Gobierno general.

El Gobierno General tiene atribuciones propias en el ámbito de la misión de la Institución. Anima las relaciones y la realización de planes comunes, promueve la pertenencia y unidad e impulsa la corresponsabilidad y solidaridad con nuestras obras en los países en desarrollo. En la actualidad su sede está en Roma (Italia).

Las Provincias, Viceprovincias y Delegaciones están constituidas por comunidades religiosas y centros hospitalarios, donde hermanas y colaboradores llevan a cabo la misión encomendada por la Congregación. Proporcionan el marco que asegura la unidad del conjunto, así como el fomento de programas de calidad, la formación común y la mutua colaboración en los mismos planes estratégicos.